Binational Pro-Family Pro-Life League

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VOZ EN EL DESIERTO: Opinión de un Laico Catolico acerca de Temas Pro-Familia, Pro-Vida y Libertad Religiosa en el Mundo Contemporáneo

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PARTE 3: REFLEXIONANDO EL MENSAJE DEL NUNCIO APOSTOLICO AL II CONGRESO BINACIONAL 2017

San Juan Pablo II: “Teología del Cuerpo” (continuación...)

Enero 10, 2018

La “Teología del Cuerpo” como reflexión sistemática, surge, por tanto, de la preocupación de Juan Pablo II por, en primer lugar, mostrar al hombre lo que es su cuerpo, instrumento que actualiza la persona para el amor, es decir, el espacio o lugar en el que se manifiesta el valor divino de la persona humana; y en segundo lugar por la necesidad de establecer un marco para una verdadera antropología Cristiana.

Para Juan Pablo II, la visión dualista que separa al cuerpo del alma y que tiende a condenar al primero y a exaltar a la segunda, es totalmente falsa y dañina. Es cierto que lo espiritual tiene prioridad sobre lo material. Pero también es cierto que “El hombre, siendo a la vez corporal y espiritual, expresa y percibe las realidades espirituales a través de signos y símbolos materiales” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1146). Por ello Cristo instituyó los sacramentos, que son “signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia a través de los cuales se nos da la vida divina” (Ibid, 1131). En concreto, el Hijo Eterno de Dios se encarnó y asumió una naturaleza humana; lo que significa que, Él es unidad de alma y cuerpo para darnos a conocer al Padre y para, al mismo tiempo, salvarnos del pecado y de la muerte (cfr. Jn 1,14; Filip 2,5-8; Hebr 10,5-7; Catecismo de la Iglesia Católica, 461-462).

La de Juan Pablo II es, por tanto, una visión positiva de la realidad material que encontramos ya en la primera página de la Biblia, en la que vemos cómo Dios reveló a su Pueblo Israel, por medio de hermosos símbolos cargados de profundas verdades religiosas y morales, la bondad de la Creación, tanto material como espiritual, de la cual Él es el Autor: “Y vio Dios que era bueno ... muy bueno” (Gén 1,4, 10, 12, 14, 18, 21 y 31).

La cultura contemporánea también ha caído en una visión errónea de la sexualidad humana y del cuerpo. Sin embargo, esta obsesión con la sexualidad y el cuerpo en realidad no proviene de una excesiva valoración de estas dimensiones de la persona humana. Al contrario, la hipersexualización de nuestra sociedad moderna tiene su causa en una infravaloración de la sexualidad humana. La actual obsesión con el sexo tiene su raíz en el vacío de amor que sufre por haber abandonado a Dios. La gente ha sustituido la búsqueda del verdadero amor (humano y divino) por el placer efímero que proporcionan las relaciones sexuales. Situación que lleva a una mayor vaciedad que, a su vez, conduce a caer en la misma frustración una y otra vez o, incluso, a caer en los excesos más abominables y absurdos. Todo ello demuestra que el error de la cultura contemporánea no está en la exagerada valoración del cuerpo y de la sexualidad, sino al contrario, en no caer en la cuenta, como ha dicho el propio Juan Pablo II, que se trata de un “valor que no es suficientemente apreciado” (Catequesis del 22.X.1980); en no apreciar suficientemente el valor que Dios mismo le ha dado a la sexualidad humana, al matrimonio y al amor conyugal, la gente vaga buscando el placer por sí mismo, desvinculado éste del verdadero amor, del verdadero gozo, de la vida y de la familia.

La tarea, por tanto, que los cristianos tenemos ante nosotros no es ni la de regresar a un rigorismo inútil que no conduce a nada, ni tampoco la de transigir con el hedonismo actual, so pretexto de un presunto y falso “ponerse al día”. No son la Iglesia y el Evangelio los que tienen que conformarse al mundo de hoy, es el mundo de hoy el que tiene que ser conformado por Cristo. Pero, para lograrlo, hace falta un redescubrimiento del Evangelio (la buena y gozosa noticia, como dice el Papa Francisco) de Dios sobre el amor conyugal, la sexualidad humana y la vida que surge del matrimonio, es decir, de la familia; y todo ello en total fidelidad a la fe de la Iglesia.


COMENTARIO / REFLEXION: Continuamos con el mensaje de Nuncio que hace sobre la Teología del Cuerpo de San Juan Pablo II. Como se mencionó en el blog anterior, San Juan Pablo II no hace una confrontación directa a los males que afronta el amor humano, sino que lo hace de una manera mas efectiva explicando la belleza de plan de Dios en la integridad de la persona.

Hay algunas ideologías y doctrinas que pretenden presentar el cuerpo como algo malo o degradante, alejándolo del plan de Dios, así como hay otras ideologías que pretenden exaltarlo hasta el punto de convertirlo en materia de culto o exaltación. Por ejemplo, dedicarle demasiado tiempo al ejercicio, dietas, productos de belleza, etc, es cuestionable para un cristiano. La vida cristiana se debe de inclinar hacia lo austero y modesto.

La obsesión enfermiza con el sexo de la cultura contemporanea hace que la relación matrimonial, en el caso de los esposos, se vea amenazada, Y en el caso de los solteros, o bien los consagrados, como sacerdotes y religiosas, resulte tambien un reto, ya que el entorno nos impulsa a todo lo contrario. No resulta raro ver y escuchar esta promoción de lo vulgar y lo sensual en la música, cine, teatro, literatura, modas, etc.

Muy claro, y bien dicho, por parte del Nuncio, lo cito nuevamente: "No son la Iglesia y el Evangelio los que tienen que conformarse al mundo de hoy, es el mundo de hoy el que tiene que ser conformado por Cristo".

Reedescubrir el Evangelio, una idea para lograr esto sería mediante su vivencia, meditación y lectura constante. Lamentablemente, muchos laicos se conforman con lo que escuchan en Misa (si es que pusieron atención y si es que la homilía del Sacerdote o Diácono estuvo bien preparada). Es necesario ir mas allá... Duc in altum... remar mar adentro... (Lucas 5, 4).


VOICE IN THE DESERT: Opinion of a Catholic Lay in regards to Pro-Family, Pro-Life and Religious Freedom in the Modern World

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PART II: COMMENTS ON THE PAPAL NUNCIO MESSAGE AT THE II BINATIONAL PROFAMILY PROLIFE CONGRESS 2017

Pope John Paul II: "The Theology of the Body" (continuation...)

January 10, 2018

The “Theology of the Body” as a systematic reflection rises from the preoccupation of John Paul II to point out to man that his body, which is part of his person, is an instrument that actualizes the person for love; it is the space or place in which the divine value of the human person shines forth and also represents a framework for a truly Christian anthropology.

For John Paul II, the dualist vision that separates the body from the soul and that condemns the first and exalts the second is totally false and harmful. It is certain that the spiritual holds priority over the material; however, it is also certain that “Man, being at the same time spiritual and corporal, expresses and perceives spiritual realities through material signs and symbols” (CCC, 1146). Through them, Christ instituted the sacraments that are “efficacious signs of grace, instituted by Christ and entrusted to the Church through which the divine life is given to us” (ibid, 1131). Specifically, the Eternal Son of God became incarnate, and assumed a human nature; that is, He is a unity of body and soul to give us knowledge of the Father and, at the same time, to save us from sin and death (cfr. Jn 1,14; Filip 2,5-8; Hebr 10,5-7; Cathechism of the Catholic Church, 461-462).

The positive vision of the material world of John Paul II is that which we encounter on the first page of the Bible, in which we see that God revealed to his People Israel, by means of beautiful symbols, laden with profound religious and moral truths, the goodness of Creation, both material and spiritual, of which God is the author: “And God saw that it was God … very good.” (Gen 1,4, 10, 12, 14, 18, 21 y 31).

Contemporary culture has fallen into an erroneous vision of human sexuality and the body. However, this obsession with sexuality and the body does not come from an excessive valuing of these dimensions of the human person. On the contrary, the hyper-sexualization of our modern society comes from an undervaluing of human sexuality. The current obsession with sex comes from the vacuum of love that suffers from having abandoned God. People have replaced the search for true love (human and divine) with the ephemeral pleasure that sexual relations provide. This gives rise to a greater emptiness, that at times, leads to falling into the same frustration time and again, or, includes falling into excesses, evermore abominable and absurd. All of this shows that the error of contemporary culture is not the exaggerated valuing of the body and sexuality; rather, on the contrary, as John Paul II says, it is in, “not sufficiently appreciating the value” (Catequesis del 22.X.1980) of them; of not sufficiently appreciating the value that God himself has given to human sexuality, to marriage and to conjugal love. People go about seeking pleasure for itself, disconnected from true love, true joy, of life and of family.

The task that we as Christians have before us is not to regress into a useless rigorism that doesn’t lead us anywhere, nor is it to descend into the current hedonism as pretext for a presumed and false updating. No, the Church and the Gospel cannot simply conform to the world of today. It is the world of today that must be conformed to Christ. But, to achieve this, there has to be a rediscovering of the Gospel (the Good and Joyful News, as Pope Francis says) of God with respect to conjugal love, human sexuality, the life that arises from marriage, that is to say, the family, and all of this in total fidelity to the faith of the Church.


COMMENT / REFLECTION: We continue with the message of Nuncio that he makes about the Theology of the Body of Saint John Paul II. As mentioned in the previous blog, St. John Paul II does not directly confront the evils that human love faces, but does so in a more effective way explaining the beauty of God's plan in the integrity of the person.

There are some ideologies and doctrines that pretend to present the body as something bad or degrading, drawing it away from God's plan, just as there are other ideologies that pretend to exalt it to the point of turning it into a matter of worship or exaltation. For example, dedicating too much time to exercise, diet, beauty products, etc., is questionable for a Christian. The Christian life must be inclined towards the austere and modest.

The unhealthy obsession with the sex of contemporary culture makes the marriage relationship, in the case of the spouses, be threatened, and in the case of singles, or consecrated ones, as priests and nuns, it is also a challenge, since the environment drives us to the opposite. It is not uncommon to see and hear this promotion of the vulgar and the sensual in music, film, theater, literature, fashion, etc

Very clear, and well said, on the part of the Nuncio, I quote it again: "It is not the Church and the Gospel that have to conform to the world of today, it is the world of today that has to be shaped by Christ".

Rediscover the Gospel, an idea to achieve this would be through their experience, meditation and constant reading. Unfortunately, many lay people are content with what they hear at Mass (if they paid attention and if the homily of the Priest or Deacon was well prepared). It is necessary to go beyond ... Duc in altum ... Put out into deep water ... (Luke 5, 4).


VOZ EN EL DESIERTO: Opinión de un Laico Catolico acerca de Temas Pro-Familia, Pro-Vida y Libertad Religiosa en el Mundo Contemporáneo

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PARTE II: REFLEXIONANDO EL MENSAJE DEL NUNCIO APOSTOLICO AL II CONGRESO BINACIONAL 2017

San Juan Pablo II: “Teología del Cuerpo”

Enero 06, 2018

De suyo, lo que Juan Pablo II nos ha planteado en sus catequesis no es solo una visión renovada de la sexualidad humana y el matrimonio, sino una visión renovada del hombre y de la mujer como imagen de Dios y, por implicación, una visión renovada de la doctrina católica completa. A través del prisma del matrimonio y el amor conyugal, el Papa nos plantea un redescubrimiento de quién es Dios, quién es Cristo, qué es la Iglesia y quiénes somos nosotros mismos. La riqueza que contienen tiene, así, el potencial para renovar el matrimonio, la familia y la vida entera de la Iglesia y del mundo.

El inicio de este importante esfuerzo podemos ubicarlo en la primera publicación de Karol Wojtyla sacerdote, llamada Amor y Responsabilidad, y también en su obra teatral, El Taller del Orfebre (1960). Su preocupación fundamental en ambas, fue mostrar que el amor no podía reducirse a emociones; más bien debía encontrar su fundamento en la capacidad humana de captar la verdad religiosa, moral y ontológica del encuentro y de la auto-entrega del hombre en el matrimonio cristiano, expresado en un dinamismo en el que Dios es partícipe, autor, creador y redentor. La sexualidad, más allá de naturaleza y cultura, es participación en el Amor Divino. El contexto histórico-cultural de la “Teología del Cuerpo” (ó “Teología sobre el Amor Humano”), es la crisis de la modernidad en donde la revolución sexual había agudizado las cuestiones que creaban mayores controversias en torno a la definición de “libertad” en el mundo desarrollado. Incluso el Papa Pablo VI trató de responder a dichos signos de los tiempos con la Encíclica Humane Vitae que, sin embargo, fue poco escuchada. Así que Juan Pablo II, desde el inicio de su Pontificado se dio a la tarea de mostrar la verdad de las situaciones e instituciones humanas a la Luz del Evangelio, a través de las catequesis que impartió entre septiembre de 1979 y noviembre de 1984, en las tradicionales Audiencias de los miércoles, en la Plaza San Pedro.

Fue a partir del gran marco de la experiencia del ser humano como ser en relación, -un ser ontológicamente vinculado al Otro (Dios), a los otros (seres humanos), y a lo otro (la creación)- que el Papa Juan Pablo II desarrolló sus enseñanzas, exponiendo ampliamente el misterio del amor humano, incluyendo obviamente la participación del hombre en la procreación con todas sus causas y efectos. Habló así del ser varón y del ser mujer, de la dignidad y complementariedad entre éstos, de su participación en la donación con el plan del Creador, de la naturaleza y dimensiones del matrimonio, de la primera identidad personal en el ser sexuado, de la familia, etc.


COMENTARIO/REFLEXION: San Juan Pablo II escribió 129 catequesis que publicó en las audiencias generales del 5 de septiembre de 1979 al 28 de noviembre de 1984 la cual no era otra cosa sino su vision sobre el amor humano, y a esto se le conoce como la Teología del Cuerpo. Estudiando y entendiendo esta enseñanza se comprende de una manera mas clara lo nefasto de la amenaza de la anticoncepción y del aborto, asi como de las ideologías que pretenden separar al hombre de su fin último. San Juan Pablo II no se enfoca en atacar de manera directa al aborto, anticoncepción, etc, sino que al dar a conocer la belleza de la Teología del Cuerpo, daríamos por descartada las otras opciones que atentan en contra de la dignidad humana.

El Nuncio menciona algo muy importante, que el amor humano no puede reducirse a emociones, esto, creo yo, es un problema fundamental en las relaciones conyugales hoy en dia, y que abre paso a infidelidades y matrimonios "light".

La "crisis de la modernidad" ha tenido un surgimiento muy fuerte desde los 60's (ya no tan moderno, cierto?) pero que sigue haciendo eco en todos los ámbitos, sobre todo cuando se habla de "libertad", termino tan devaluado hoy en dia.

Ser varón y ser mujer, no hay términos intermedios ni otros tonos de gris, tal como la cultura, y ciertos "lobbys" quieren promover mediante la "ideología de genero".

VOICE IN THE DESERT: Opinion of a Catholic Lay in regards to Pro-Family, Pro-Life and Religious Freedom in the Modern World

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PART II: COMMENTS ON THE PAPAL NUNCIO MESSAGE AT THE II BINATIONAL PROFAMILY PROLIFE CONGRESS 2017

Pope John Paul II: The Theology of the Body

January 06, 2018

We begin with the so-called “Theology of the Body” of Saint John Paul II. The Theology of the Body refers to his catechesis on the body, the human person, and marriage, given during Wednesday audiences between 1979 and 1984.

In his catechesis, John Paul II has given rise not only to a renewed vision of human sexuality and marriage but also to a renewed vision of man and woman, made in the image of God, and, by implication, a renewed vision of the complete Catholic doctrine. Through the prism of marriage and conjugal love, the Pope helps us to rediscover who God is, who Christ is, who the Church is, and who we are ourselves are. The richness contained in the theology of the body has the potential to renew marriage, the family, and the entire life of the Church and the world.

The beginning of this important effort, we could say, began with the publication of Karol Wojtyla’s Love and Responsibility and with his theatrical work The Jeweler’s Shop (1960). The fundamental preoccupation in both was to show that love cannot be reduced to emotions; rather, it should find its foundation in the human ability to grasp the religious, moral and ontological truth of the encounter and of the self-surrender of man in Christian marriage, expressed in a dynamism in which God is a participant, author, creator and redeemer. Sexuality, beyond nature and culture, is a participation in Divine Love.

The historical-cultural context of the “Theology of the Body” (or “Love in the Divine Plan”) is the crisis of modernity in which the sexual revolution sharpened the questions that created great controversies around the definition of “freedom” in the developed world. Pope Paul VI attempted

to respond to the signs of the times with his Encyclical Humanae Vitae; however, not too many listened. Right from the beginning of his Pontificate, John Paul II took up the task of showing the truth of human situations and institutions in light of the Gospel through the catechesis, which began in September 1979 and lasted through November 1984; these were given at the traditional Wednesday Audiences in Saint Peter’s Square.

He began with the great framework of the experience of the human being as being in relationship – a being ontologically-connected with the Other (God), with others (human beings), and with the other (creation). John Paul II developed his teachings, expounding widely on the mystery of human love, including the participation of man and women in procreation with all its causes and effects. He spoke of being male and female, of the dignity and complementarity of the sexes, of their sharing in their gift of self with the plan of the Creator, of the natural and personal dimensions of marriage, of the personal identity of the sexual being, of the family, etc.


COMMENT / REFLECTION: Saint John Paul II wrote 129 catechesis that he published in the general audiences from September 5, 1979 to November 28, 1984, which was nothing but his vision of human love, this is known as the Theology of the Body.

By studying and understanding this teaching, one can understand more clearly the nefarious nature of the threat of contraception and abortion, as well as the ideologies that seek to separate man from his ultimate goal. Saint John Paul II does not focus on directly attacking abortion, contraception, etc., but by making the beauty of the Theology of the Body known, we would discard the other options that attempt against human dignity.

The Nuncio mentions something very important, that human love can not be reduced to emotions, this, I believe, is a fundamental problem in conjugal relationships nowadays, and that opens the way to infidelities and "light" marriages.

The "crisis of modernity" has had a very strong emergence since the 60's (no longer so modern, right?) But it still echoes in all areas, especially when we speak of "freedom", a term so devalued today.

Being male and being a woman, there are no intermediate terms or other shades of gray, such as culture, and certain "lobbies" want to promote through the "gender ideology".

VOZ EN EL DESIERTO: Opinión de un Laico Catolico, Pro-Familia y Pro-Vida en el Mundo Contemporáneo

REFLEXIONANDO EL MENSAJE DEL NUNCIO APOSTOLICO AL II CONGRESO BINACIONAL 2017 - INTRODUCCION

December 20, 2017

Nuncio Apostolico de Estados Unidos

Arzobispo Christophe Pierre.

Uno de los frutos del II Congreso Binacional Pro-Familia Pro-Vida el pasado 29 de Abril del 2017, ha sido la visita del representante de Su Santidad Francisco, Nuncio Apostolico de Estados Unidos Christophe Pierre. Para algunos, desafortunadamente, ha pasado desapercibida esta visita del representante del Papa. Asi como desapercibido ha sido su mensaje tan valioso y actual. Sin embargo, para sacar el mayor provecho me he propuesto hacer una serie de reflexiones acerca de este mensaje, desde una perspectiva de laical.

La dinámica de reflexión será de la siguiente manera: en los siguientes dias aparecerá en el blog un fragmento literal del mensaje del Nuncio Apostólico, tal como lo dijo en el Congreso Binacional. Posterior al mensaje del Nuncio, aparecerá una breve reflexión con comentarios personales acerca de ese párrafo específico.

Al final de toda la serie de los mensajes (estimo que entre 7 y 10) publicaré, Dios mediante, el documento completo (en PDF) del mensaje del Nuncio en inglés y español.

No me cabe la menor duda que hay muchas reflexiones que se pueden hacer entorno a este valioso documento, y por adelantado me disculpo por mi perspectiva que pueda ofrecerles. Solo tengo la intencion de invitarles a reflexionar el documento del mensaje del Nuncio Apostólico para todos nosotros. Supla mi buena intención la pobreza de las reflexiones.

Dios los bendiga.

Daniel Flores

¡Viva Cristo Rey!