Unos Consejos a los Jóvenes

Ya había querido escribir algo dirigido especialmente a los jovenes. Actualmente, nuestros jovenes pasan situaciones muy adversas y los adultos somos capces de aconsejarles. Si algún adulto audaz está leyendo esto, pues, sería buena idea compartirlo a su hijo(a), nieto(a), sobrino(a), etc.

Querido joven, hace ya algunos años (como tres decadas para ser mas exacto), llegó a mis manos un libro que me gustó mucho y que me orientó como joven. El libro se llamaba “Forja de Hombres” y el autor era: Tomas Morales, SJ. Afortunadamente, este libro ya esta disponible en Amazon por solo 8 dlls. Creeme que seran una inversion muy buena y que te orientará en tu vida. (Ah!, y Tambien recuerda que debes de usar Amazon Smile y elegir la Binational Profamily Prolife League como beneficiaria).

Recuerdo muy bien el eje central del libro, el cual era “Cuantro Puntos Cardinales” que te ayudarán en tu vida y en tu formación humana y cristiana.

Los cuantro puntos cardinales de los que hablaba el autor son: Mísitica de Exigencia, Espiritu Combativo, Cultivo en la Reflexion y Educación en la Constancia.

Hago un pequeño resumen de cada uno de ellos, con el afán de que se despierte interés y vayas a leer el libro.

Mísitica de Exigencia, Espiritu Combativo, Cultivo en la Reflexion y Educación en la Constancia. Tomas Morales, SJ

Mística de Exigencia: En la cultura de la comodidad y del entretenimiento que vivimos hoy, es vital que aprendas (sin que esten tus padres atras de ti) a exigírte a ti mismo. Date cuenta que ya no eres un niño. Esfuerzate a ser mejor Cristiano, hijo, hermano, estudiante, etc. Esto se logra con pequeños detalles como, levantarte temprano y en cuanto suene el reloj despertador, hacer tu cama (sin que te digan tus padres), asearte rapido (no tardes mucho), hacer tus deberes en casa e incluso voluntarearte con tu mama o papa para ver que mas se les ofrece.

Espiritu Combativo: La exigencia va de la mano con el combate. Date cuenta que tienes que librar muchas batallas en tu vida. Batallas espirituales, morales, fisicas, culturales, etc. (muchas batallas son generalmente contigo mismo). Muchas veces tambien hay que defender a otros, como los más débiles y vulnerables (por ejemplo los bebes que no han nacido aún, o los ancianitos). Esto se logra con obras de sacrificio y misericordia. Por ejemplo, ayunos voluntarios (de alimentos o diversiones) o haciendo ejercicio.